Edad contemporánea

La Edad Contemporánea: Características principales

Y ya entramos en la última de las edades de la historia hablando sobre la Edad Contemporánea, es decir, el momento actual en el que vivimos. El punto de partida debe buscarse en el inicio de la Revolución Francesa, es decir, en 1789 y se alarga hasta nuestros días.
En este periodo, la humanidad ha experimentado fuertes cambios sociales que han conseguido mejoras muy significativas en la calidad de vida. Dentro de las características de la Edad Contemporánea destacamos las siguientes:
  • Aparece un nuevo sistema de gobierno que nunca antes había aparecido: el sistema republicano, es decir, una forma de gobierno en la que no hay un rey ni soberano que reine el país. El gobierno es el pueblo y el representante del mismo se establece por medio de votación popular; actualmente, en el mundo existen repúblicas como la de Francia, la de Italia, etcétera.
  • Consolidación del capitalismo como sistema económico: durante la Edad Contemporánea el capitalismo se ha consolidado como la forma de organización económica y social más popular entre la mayoría de los países del mundo. En esta otra lección te acercamos a un resumen de la historia del capitalismo.
  • Pérdida de poder de la Iglesia: el capitalismo y las nuevas corrientes culturales (en las que la razón era el punto de partida) hicieron que, poco a poco, la influencia de la iglesia y de las religiones occidentales fueran en decadencia.
  • Aumento demográfico: el aumento de la población ha sido una constante en la Edad Contemporánea y, actualmente, es uno de los peligros más grandes a los que nos enfrentamos. El motivo ya no es que tengamos muchos hijos (que no es el caso) sino que, gracias a los avances en medicina y ciencia, morimos mucho más tarde.
  • Aumento de la demanda: debido a que cada vez somos más personas en el mundo, se necesitan más productos básicos para vivir y, por eso, han crecido las industrias y los recursos naturales se están sobrexplotando.
  • Aparición de grandes inventos que han revolucionado el mundo: el teléfono, el barco a vapor, la bombilla, el cine, el avión, Internet, etcétera.
  • Fenómeno de la globalización: se abre el mundo a nivel comercial y turístico para poder crear relaciones entre otros países y, así, las grandes empresas pueden crear sus piezas en países subdesarrollados (pagando poquísimo dinero por ellos) y venderlos en países del Primer Mundo consiguiendo, así, amplios beneficios.

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